miércoles, 9 de marzo de 2011

Dia Internacional de la Discriminación


            Ayer se celebró el Día Internacional de la Mujer. Evento del que me enteré gracias a que lo publicitaron en el Facebook, pues en caso contrario hubiera pasado a mi lado sin despeinarme. Y ya que ese día ha pasado, me gustaría hoy comentar un par de cosillas al respecto. Y no sólo frente al hecho de tener un “día”, ni tan siquiera sobre el hecho de las diferencias entre hombres y mujeres, o las desigualdades sociales relativas al género. La verdad me gustaría hablar de la estupidez humana y de cómo a través de eventos como ese, que buscan eliminar desigualdades, lo único que se consigue es discriminar aún más a aquellos que buscan proteger.

            Empezaré comentando la base en la que yo creo. En primer lugar decir que hombres y mujeres no son iguales. Puede parecer una tontería retrógrada, un acto de machismo, una reminiscencia del pasado… puede parecer muchas cosas, pero antes de que se empiece con la descalificación personal, me gustaría que se siguiera leyendo todo esta entrada hasta el final, y si para cuando se termine se sigue pensando igual, pues encantado de recibir las críticas, pues precisamente en las diferencias están las virtudes. Así que intentaré explicar el por qué he dicho eso. Un hombre, raza humana, sexo masculino, es diferente a una mujer, raza humana, sexo femenino. A nivel genético hay diferencias. A nivel físico hay diferencias. A nivel emocional hay diferencias. A nivel racional hay diferencias. Y, antes que de me mandéis a los lobos para que me coman, si hay diferencias entre dos hombres en todos esos aspectos, si hay diferencias entre dos mujeres en todos esos aspectos… ¿por qué nos empeñamos en decir que no las hay entre hombres y mujeres?

            Una cosa es buscar la igualdad de oportunidades. Otra muy distinta es buscar la igualdad entre cosas, personas, entes, situaciones, etc. que jamás serán iguales. Y es en las diferencias en donde hay que fijarse para evolucionar. En una empresa grande, en la cúpula directiva ¿alguien cree que se contrata a alguien por ser hombre o por ser mujer? Se contrata a alguien por su valía, por su capacidad, por su experiencia, por su empuje, por sus conocimientos… ¿qué más da que sea hombre o sea mujer? Un hombre con más puntos en esas cosas que una mujer, tendrá más valor para la empresa. Una mujer con más puntos en esas cosas que un hombre, tendrá más valor para la empresa. Y lo que la empresa quiere es “lo mejor” para sí misma. Por lo tanto no habrá diferencia real. 

            Otra cosa es que la cantidad de hombres y la cantidad de mujeres que llegan a esas elecciones sea muy dispar. Si hay muchos más hombres, es normal que haya más posibilidades de que un hombre tenga el puesto (pura estadística básica). Pero aún así hay mujeres en puestos directivos, lo cual demuestra que todas ellas han llegado hasta ahí con esas premisas, luchando por el puesto con el resto de los candidatos (hombres y mujeres) y alcanzando la cima. Cuando se crean leyes como la de igualdad, que obliga a tener paridad en los puestos directivos, lo que se está haciendo es denigrando el trabajo de esas mujeres que llegaron hasta ahí. Pues a partir de ahora ya no se mirará la valía de la persona, sino su sexo, y por lo tanto se está desprestigiando a aquellas que lo lograron antes, al mismo tiempo que se está rechazando el hecho de que las que vengan nuevas en realidad tengan algo que aportar, pues si bien antes era una lucha de “valía”, ahora es “cubrir el cupo”.

            Cuando en una pruebas para un trabajo se hacen diferencias entre hombres y mujeres, lo que se está haciendo es denigrando a aquellos a los que se les “facilita” la entrada, al mismo tiempo que discriminando a aquellos a los que, en contraposición, se les exige más. Y pongo un ejemplo sencillo. Unas pruebas para bomberos. A los hombres se les exige una serie éxitos en las pruebas físicas. A las mujeres se les exige mucho menos. Y yo pregunto… ¿eso es lógico? Un bombero, sea hombre o sea mujer, debe cumplir un cometido, debe ser capaz de luchar contra el fuego, de arrastrar fuera de un edificio en llamas a aquellos que se hayan quedado atrapados dentro, de aguantar el empuje de la manguera, etc. ¿Acaso al fuego le importa que sea un hombre o una mujer? ¿Acaso al que se quedó atrapado dentro le importa que sea hombre o mujer quién lo rescate? Lo que realmente importa es qué lo rescate. Por lo tanto poner pruebas físicas más blandas para las mujeres sólo conseguirá que el trabajo final no tenga la misma calidad que antes, pues se prima antes un sexo que una auténtica valía. Y no me vale lo que dicen de que las mujeres son más débiles que los hombres… pues yo aún recuerdo cuando iba al gimnasio, ver a hombres y mujeres allí que me podían arrancar la cabeza de un guantazo, pues como que daba igual el sexo.

            Primar algo, significa discriminar lo opuesto. Fomentar algo, significa restarle valor. Ayudar en algo significa dar a entender que no se es lo suficientemente bueno en ello. Y esto es lo que hay que reconocer. Yo necesito ayuda en muchas cosas, y eso es porque yo no soy suficientemente bueno en ellas, y lo reconozco. Por lo tanto cuando se “ayuda” a una mujer a conseguir un trabajo, a través de reducción en las condiciones para acceder al mismo, lo que nos están diciendo es que las mujeres no son buenas en eso. Y hay trabajos en los que es necesario ser bueno. Por lo tanto esas ayudas son perniciosas, tanto para el fruto del trabajo como para la propia mujer.  Pues si la mujer acepta esas ayudas, reconoce su inferioridad en ese tema. Sean trabajos físicos, sean trabajos mentales, sean trabajos existenciales… no se trata ya de aceptar las ayudas, sino de “exigirlas”. Eso sí es discriminatorio. Eso sí que es denigrante.

            Creo recordar, cuando salió la ley de paridad, que las que más protestaron contra ella fueron las propias mujeres que estaban en puestos directivos. Y, desde mi punto de vista, con toda la razón. Pues por esa ley lo único que obtendrían a partir de ahora sería un desprestigio total. Antes habían llegado hasta allí por sus propios méritos, por su valía… a partir de esa ley llegarían hasta allí por “número”. Y eso es denigrante. Eso es discriminatorio.

            Lo de la ley de violencia de género. Es un absurdo en sí mismo. Violencia lo es siempre, independientemente del género. Sea un hombre que pega a un hombre, un hombre que pega a una mujer, una mujer que pega a otra mujer o una mujer que pega a un hombre. Da igual. Es violencia. La ley no ha logrado su propósito (disminuir la violencia de hombres contra mujeres) en lo más mínimo. Sigue habiendo violencia. Sigue habiendo maltrato. Sigue habiendo violaciones… Solo que ahora, en lugar de ser llamadas por su nombre, se les denomina en función de quién las recibe. Mucho más útil que esta ley, hubiera sido enseñar a las mujeres a defenderse (aún recuerdo las clases de Full Contact en el gimnasio, y de cómo alguna chica me dejaba fino… y yo no soy precisamente un peso pluma), aún cuando sólo sea enseñar a pegar una buena patada, pues, mal que nos pese a los hombres, tenemos un punto débil muy claro, y una buena patada en ese punto tendrá como resultado un hombre tirado en el suelo durante un buen rato sin poder hacer nada, sólo gimiendo y llorando de dolor.

             Resumiendo. Cualquier ley, cualquier “día internacional”, cualquier manifestación por la “igualdad”, sólo supone reconocerle a ese colectivo (sean mujeres, sean gays, sean hombres, sean razas, sean alienígenas disfrazados) que son inferiores y que necesitan la “ayuda condescendiente” de aquellos que son superiores. Y aceptar esas manifestaciones, leyes o “días”, significa reconocer esa “inferioridad”. Hay que aceptar las diferencias y fomentar la igualdad de oportunidades. Pues cuando la oportunidad es la misma, quién se la lleve será el mejor, con independencia de raza, sexo, religión, color o condición.

2 comentarios:

Miguel A. Pazos Fernández dijo...

Pero es positiva, hombre :P

SithLord dijo...

MODO PROGRE ON
Machista, xenofobo, opresor, demagogo y facha
MODO PROGRE OFF

Tienes toda la razón del mundo. Por cierto... si nos vuelves a mencionar a los alienigenas disfrazados rompiendo nuestra vil mascarada secreta... Te desintegrare con mi Blastech DL44.

MTFBWY :)