lunes, 28 de marzo de 2011

Comunicación


            Hace unos días leí una noticia “curiosa” en libertad digital. Esa notica decía que una profesora gallega dejaba de dar clases durante un mes a causa de un niño que tenía un libro en castellano. Podéis leer la notica completa aquí

            A raíz de esa lectura (y de tantas otras del estilo) empecé a plantearme mis ideas sobre el lenguaje y la comunicación. Y al final llegué a la siguiente conclusión: El idioma es un medio para alcanzar un fin, y nunca un fin en sí mismo.

            La comunicación entre las personas es algo básico de la cultura humana. Hemos evolucionado a donde estamos ahora gracias precisamente a ese hecho, a la capacidad que tenemos de pensar, pero más allá de eso, de poder expresar aquello que pensamos y poder comunicárselo a los demás. Para este fin se creó el lenguaje.

            Si analizamos el hecho de la comunicación veremos los siguientes componentes:
·        En primer lugar tenemos a las personas, un emisor y un receptor.
·        En segundo lugar tenemos una idea que el emisor quiere transmitir al receptor.
·        En tercer lugar tenemos un camino por el que la idea se transmitirá
·        En cuarto lugar tenemos un mecanismo de transmisión (código) que ha de ser conocido por ambas partes. Este es el idioma. El idioma sirve para que el emisor codifique la idea que se le ha ocurrido. El idioma sirve para transmitir esa idea por el camino prefijado. Pero el idioma ha de ser conocido por el receptor para poder decodificar el mensaje.

            Por lo tanto el idioma es algo vital en la comunicación ya que sin una correcta comprensión por ambas partes no se podrá transmitir la idea. Pero también es vital el camino. También es vital la idea. Si alguna de las partes de la comunicación falla, da igual cual sea, el resultado final es que la comunicación no es posible, y por lo tanto no se transmite la idea.

            Considerar al idioma como un fin es darle un valor añadido que va más allá de su significado real, y por lo tanto pervertir a la comunicación en sí misma.

            Con esto no quiero decir que haya que darle poco valor al idioma, ni mucho menos. Es importantísimo conocer el idioma, pues sin él no es posible la comunicación. Pero hay que analizar toda la estructura real del asunto y no centrarse en sólo una parte.

            Con estos puntos de base, pasaré a comentar mi punto de vista sobre esta noticia.

            Lo primero que tengo que decir es que este tipo de actuaciones demuestra que la escuela pública es un desastre, y que no debería existir. El acceso a una educación universal no tiene porqué pasar de forma obligatoria por la escuela pública, es más, esto sólo sirve para garantizar un conocimiento mediocre, una adoctrinación elevada y una total esclavitud tanto para padres como para alumnos. La base de la educación es el llenar de conocimientos ese libro en blanco que es la mente de un niño, transmitir esos conocimientos para que el niño, a su vez, los asimile, los memorice, los incorpore a su cada vez más extenso conocimiento total, los critique, los razone, los discuta… En resumen, que se le eduque. Pero para ello hay que transmitir unos conocimientos. Y como ya expliqué antes, en ese proceso de transmisión la parte más importante la juega la comunicación, y si una de las partes de la comunicación falla, entonces tenemos un problema, pues las ideas que se pretendían comunicar llegarán distorsionadas y al receptor de las mismas le costará muchísimo más poder aprender de ellas.

            El idioma es importante para esto. Por eso mismo, en un sistema de educación privado, los padres tendrían la plena potestad de poder elegir dónde estudiarían sus hijos. Si los niños tienen como idioma base el castellano, para poder aprender mejor, irán a un colegio donde el idioma vehicular sea el castellano. Si nos niños tienen como idioma base el gallego, para poder aprender mejor, irán a un colegio donde el idioma vehicular sea el gallego.

            Evidentemente, como el idioma es algo básico para poder comunicarse, en Galicia, tanto en uno como en otro colegio, también se enseñaría el otro idioma (además de los demás idiomas que demandase la sociedad), pues de no hacerlo sería perjudicial para los niños al perder la capacidad de comunicarse con aquellos que no conocen ese otro idioma. Pero ante todo y sobre todo esto es potestad de padres e hijos, no de gobernantes que sólo buscan hacer política con todo esto. Pues de un tiempo a esta parte el uso de uno u otro idioma sólo sirve para definir una vertiente política, para usarse como arma política y para, al final, joder a la gente que lo usa todos los días (sea uno u otro idioma).

            Por ejemplo. Yo soy gallego, tengo un blog, domino correctamente el idioma castellano y el idioma gallego. Como tengo lectores en todas partes de España, no lo escribiré en gallego pues las ideas que quiero transmitir no llegarían a esos lectores. Si quisiera que mis ideas se quedasen en Galicia, pues no tendría ningún problema en escribir en gallego… pues lo que realmente importa es transmitir un mensaje, y dependiendo de quién sea el receptor del mismo se usará uno u otro idioma. En mi trabajo diario, soy farmacéutico en un pueblo pequeño de Galicia, el idioma que uso todos los días es el gallego, pues la verdad es que por aquí muy pocos saben hablar en castellano. Y creo que no tengo ningún trauma por usar uno u otro. Según quién me hable, yo respondo en uno u otro idioma… precisamente porque quiero que la idea que transmito llegue a la otra parte con la mayor claridad posible.

            Y politizar sobre esto es absurdo.

            Y en el tema educativo más aún.

            Un niño que tenga como idioma materno el gallego, si queremos que adquiera conocimientos de forma sencilla, rápida y sin dificultad, deberá ser educado con el gallego como idioma vehicular. Y del mismo modo un niño que tenga el castellano como idioma materno, deberá ser educado con el castellano como idioma vehicular por los mismos motivos.

            Que desde muy pequeños aprendan muchos idiomas es algo ideal (y desde luego mucho más sencillo que aprender ya de adulto... y lo digo por experiencia). Algo que yo votaría en cualquier decisión. Pues como ya expliqué, la comunicación necesita de un código para producirse. Cuantos más códigos conozcan, mejor podrán comunciarse.

            Y la única manera es hacer desaparecer la palabra “público” del sistema educativo. Pues mientras siga siendo así, seguirá usándose como arma política por todos los bandos, y jamás tomará la realidad de la gente a título individual. Un sistema de educación privado (con ayudas económicas a las familias que no puedan pagarlo, pero como dinero a la familia para que lo pague, no como “subvención” al colegio, pues entonces ya volveríamos a la estafa de los “público-privado”, que ahora podemos encontrar en los “concertados”) estaría regido por las leyes de oferta y demanda, de forma que aquellos que demanden una educación de un tipo tendrán posibilidad de obtenerla, y lo mismo por aquellos que demanden la contraria. 

            Con esto se ganarían muchas cosas:
1.      Los niños, al ser educados en el idioma que mejor entienden, aprenderían mejor
2.      Los padres tendrían posibilidad de elegir la educación de sus hijos, en lugar de depender del gobierno de turno
3.      Los colegios, al ser privados:
a.      Funcionarían mejor (meritocracia)
b.      Serían más baratos (competencia)
c.      Ofertarían muchas materias que a día de hoy están vetadas (libertad)

            Claro que también se perderían muchas cosas:
1.      Los políticos dejarían de tener un medio para adoctrinar a las masas mientras aún son manipulables
2.      Los políticos dejarían de tener control sobre la población
3.      Los políticos dejarían de tener otro agujero negro en el que tirar el dinero
4.      ...

            Visto así… creo que todo son ventajas. Pero claro, como al final la decisión SIEMPRE es política, no creo que nunca veamos algo parecido. Perderían demasiado (y los ciudadanos ganaríamos demasiado).
           

6 comentarios:

Mr. Yzquierdo dijo...

Ramón, estamos en lo de siempre... El idioma es política, la educación es política, la sanidad es política, el urbanismo es política, el cine es política... todo es política es España y por eso es una mierda. Darle más vueltas es marear la perdiz.

Gangrol dijo...

... aún voy a acabar haciendo de tí un anarquista...

Menudo logro XD

Un Saludo Felino
Miau

Florentino L. Cuevillas dijo...

No estoy de acuerdo en nada de lo que comentáis. En Galicia existen dos idiomas: uno el natural y propio, el gallego y el otro importado y también natural que convive ya durante siglos.
La gente de Galicia habla dos idiomas. Hay gente que entiende los dos, hay gente que se expresa en gallego, y hay gente que lo hace en castellano. Por lo tanto, la gente que es educada en Galicia tiene que ser competente en ambos idiomas. Si alguien está de cara al público como profesional es normal y lógico que sepa hablar y "vender" en el idioma natural del cliente, siendo mucho más efectiva dicha venta. Lo mismo siendo médico, farmacéutico, abogado, dentista, consultor inmobiliario, etc. y más en un medio rural o de villas pequeñas en donde casi el 90 % habla gallego.
Yo tuve una compañera que, como gallego hablante que es, vendía mucho mejor a la que le hablaba en gallego mucho mejor que cualquiera de nosotros. ¿Por qué? Simplemente por sintonía con el cliente, y respeto en el trato.
Yo si voy a comprar algo en otro país, o si voy a un hotel en Alemania por ejemplo, sintonizarán mejor conmigo si me hablan en mi idioma (el cliente manda, y el "vendedor" debe ser asertivo).
Eso también es comunicación.
Lingüísticamente el castellano y el gallego son lenguas romances al igual que el catalán. Y son fácilmente entendibles por cualquiera que tenga un razonamiento lingüístico aceptable. Si los gallegos somos capaces de hacerlo, los hijos de gente inmigrante que estudien en Galicia no creo que tengan menos capacidad cerebral para hacerlo.
Buscar excusas como que el "castellano es la lengua de entendimiento", son disculpas con contenido ideológico político detrás (casi siempre "liberal", que en España viene siendo ultra derecha y centralismo rancio). Un buen liberal debe aceptar el uso del gallego.
Si alguno se quejo del dinero de los impuestos para la "Real Academia Gallega", pues yo me quejo que los míos no quiero que vayan a la RAE para alimentar incluso más puestos de académicos y funcionarios que la suma de las academias vasca y gallega juntas (no hablo de la catalana porque gasta ya mucho más que la nuestra).
Con todo esto quiero decir que el deber de un colegio público es que los alumnos aprendan las dos lenguas. Al que no le gusta, que vaya a una especie de galescola que ya no existe, en el caso gallego; o que vaya a estudiar a Bolivia o Colombia, que seguro que aprenderá todo en castellano mucho mejor que el español. O si no que se paguen un colegio privado.
Si no gusta el sistema público para todos con los dos idiomas, habrá que votar para que lo cierren, y que cada uno se pague su propio colegio privado con el idioma que quiera: japonés, francés, crioulo caboverdiano, etc.
Es así de sencillo.
El derecho a comunicarse no es sólo del joven santiagués, coruñés o vigués; es también de aquel chico o chica o señor de Vilar de Santos o de Chandrexa da Queixa, o de Carballo.

Gangrol dijo...

Florentino:

En primer lugar, gracias por participar; y en segundo lugar ¿cual es la razón del desacuerdo?

Principalmente porque lo que comentas y lo que yo quise dar a entender no difieren demasiado. Tla vez haya habido algún problema en la comunicación (yo reconozco mi culpa, pues si bien la "idea" la tengo clara, a la hora de "codificarla" para "transmitirla", siemper acabo liándome demasiado). Así que intentaré explicarme mejor:
Yo lo que intentaba decir es que es absurdo el considerar al idioma como un fin. El uso y dominio de uno o varios idiomas es algo básico en la sociedad en que vivimos para así poder comunicarnos bien. Según la región en que se encuentre una persona habrá de conocer con correción los idiomas más empleados en dicha zona (en Galicia, gallego y castellano, por ejemplo). Ahora bien, la lengua vehicular del alumno debería ser elegida en función de su capacidad de aprendizaje, es decir, que aquellos que tengan como lengua manterna el gallego, deberían tener el gallego como vehicular, pues así podrán asimilar mejor los conocimientos que se les trasnmiten. Pero eso no quita que tengan que aprender el otro idioma.

Esto no significa que un idioma tenga más valor o importancia que el otro, pues si nos basamos en la realidad mundial, entonces por valor e importancia, todos deberíamos estudiar, aprender y luego usar correctamente el inglés y el chino, al ser los dos idiomas más relevantes de nuestros tiempos.

Y sobre lo que dices de "cerrar" el sistema de educación público, es precisamente la conclusión final a la que llego yo. Un sistema público de enseñanza siempre acabará siendo usado políticamente, y eso no fomenta precisamente el aprendizaje de los jóvenes, sino sólo la adoctrinación de los mismos (independientemente de quién gobierne, todos querrán llevárselos a su lado). Con las consiguientes divisiones, roces y "políticas" que nacerán del asunto.

Un sistema de educación privado daría oportunidad a todos por igual, pues si no se mete "papacito Estado" por medio, la oferta y la demanda confuirían, de forma que todos saldrían ganando.

Y sobre la respuesta obvia de que habría gente que no podría costeárselo, para eso está la mano de "papacito Estado", para ayudar en forma de dinero en efectivo, y no en forma de educación pública. Saldría más barato que lo que tenemos ahora, obtendríamos mayor calidad, y se evitarían las confrontaciones políticas.

Creo que todos saldríamos ganando.

Un saludo Felino
Miau

Florentino L. Cuevillas dijo...

Todo sistema tiene sus puntos flacos y gordos. La ley educativa debe ser hecha según acuerdo consensual entre varias partes, y no por un ministerio de analfabetos. El sistema público, con sus errores, debe seguir existiendo. Lo que yo te decía es que si a la gente le molesta, que lo vote por mayoría; pero yo apoyo su existencia.
Hay gente que sin un sistema público, sería imposible que estudiara algo.
Si existieran sólo colegios privados (en una situación ideal, una buena idea con diferentes precios y ofertas educativas), estoy seguro que todos pactarían una cuota cara e impagable para mucha gente que no tiene suerte de prosperar en el mercado ni en su trabajo. Puedo darte un ejemplo concreto de un país en donde existen colegios públicos muy malos (el 90%), y privados muy buenos pero no concertados. Ese es el caso de Argentina y Estados Unidos y muchos paises iberoamericanos. Las cuotas de un colegio privado en Buenos Aires son casi impagables con un salario mínimo interprofesional (el estado allí no te da nada ni hay conciertos, recuerda). Yo fui a un colegio privado allí mismo (de los salesianos) y mis padres pagaban unos 700 dólares al cambio. Tenía la opción de otros más caros (más de 1000), u otros algo más baratos: 600. Por menos de eso nada. Por último, la "cochambre" pública con detector de metales, y la dejadez institucional, los hurtos en clase, etc.
Por eso sé muy bien que en la teoría es buena idea, pero en la práctica no es educación universal. El que más dinero tiene es el que más ventaja tendría, y eso no está bien.
Por eso prefiero un sistema público fuerte a uno totalmente privado o privado con la presencia estatal débil y mala. Pero tampoco estoy de acuardo con el sistema público "giliprogre", de aprobar a todos por el morro, de contratar exceso de funcionarios, de las plazas endogámicas entre familiares, de pegarle a los profesores, etc.
Me gustaría un sistema público con una alta exigencia, que garantice esfuerzo y que, cuando uno acabe, le sea reconocido el nivel educativo y no tenga que andar pagándose carísimos "master" porque su título no vale una m... en el resto de España o Europa.
Así y todo, porque da la oportunidad de estudiar a gente que no puede (y aunque despilfarra parte de nuestro dinero, qué se va a hacer, nada es perfecto), todavía me quedo con un sistema público acompañado por privados. Eso sí, los chanchullos de los concertados, ni de broma.

Gangrol dijo...

Florentino:

Estoy de acuerdo en que un sistema privado encarece; pero sólo si es "mixto" privado-público. Me explico. Si además del privado hay uno público, los privador primarán más la ganancia económica en las clases altas, pues las bajas están fuera de su ámbito de acción (acceden al público gratis). Es una competencia tan radical que los han expulsado de ese rango de actuación.
Luego están los concertados, que vienen a ser como los públicos, pero más caros.

Si fuera 100% privada, desaparecería la compentencia del estado, de forma que los privados tendrían un ámbito de actuación mayor, y hay que tener en cuenta que hay más gente con pocos recursos que con muchos, de forma que los privados investirían en acceder a ese sector a precios asequibles (a mayor número de gente, mayores beneficios). Entre ellos surgiría la compentencia y por lo tanto aumentaría la calidad y disminuiría el precio.

Al final lo que hace que el "privado" sea malo, es precisamente la compentencia del estado en el asunto. Si desaparece este, aparece la oportunidad para la sociedad.

Al menos esa es mi visión del asunto.

Sé que no hay pruebas de que algo así pueda funcionar, pues jamás se ha llevado a cabo, pero la teoría es factible, el problema es que los estados jamás la llevarán a la práctica pues, mientras nos venden que eso sería algo malo, malvado y diabólico, la realidad es que supondría una pérdida de poder por su parte, y eso JAMÁS lo consentirán.

Un Saludo Felino
Miau